¿PORQUE LA PRIMAVERA LA SANGRE (Y EL HÍGADO) ALTERA?

 ¿PORQUE LA PRIMAVERA LA SANGRE (Y EL  HÍGADO) ALTERA?


“DESORDEN AFECTIVO ESTACIONAL” LLAMADO TAMBIÉN ASTENIA PRIMAVERAL

Este desorden esta caracterizado por cambios de humor, irritabilidad, pérdida de vitalidad, mayor apetito y problemas en general en la vida cotidiana, con el entorno, tanto a nivel social como laboralmente. 

En la Medicina Oriental y su teoría de los cinco elementos podemos encontrar una clara explicación a estos trastornos, al observar la relación de los estados emocionales con determinados órganos del cuerpo.

Se suele decir que “la primavera la sangre altera” y no está este refrán exento de razón.

Estamos en primavera y su elemento es Madera o Árbol. Sus órganos: hígado y vesícula biliar. 

El hígado está asociado con la creatividad, la generosidad, el altruismo, la paciencia, la tolerancia, la capacidad de escuchar, entender y respetar al otro.

Si el hígado está afectado aparecen la cólera, el enojo, la irritabilidad, la impaciencia, la intolerancia, la frustración.

Generalmente estas emociones negativas suelen deberse a un mal funcionamiento energético u orgánico del hígado provocado por los alimentos que tienden a sobrecargarlo: los alimentos grasos y muy concentrados: exceso de  fritos, los lácteos y especialmente los más duros generan enfados. La carne genera agresividad y violencia. Al tratarse de alimentos contractivos, afectan directamente al flujo de energía del hígado, que se ve bloqueada.

AL HÍGADO,  EN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA SE LE LLAMA EL GENERAL. 

Es el gran distribuidor de la energía 

Desde la perspectiva nutricional, este desorden surge de una combinación de extremos dietéticos,  en especial por un consumo excesivo de carne, aves de corral, huevos, quesos duros, y otros alimentos de elevado contenido en grasas y colesterol. Es decir, la dieta estándar de Occidente: un consumo excesivo de grasas, proteínas, azúcar, sal y una forma de comer en general  caótica en cuanto a horarios y en especial por el hecho de no ajustarse a las estaciones cambiantes. 

La forma de comer moderna ya no respeta el natural cambio  de las estaciones y  lo que ello conlleva  e incluye cotidianamente alimentos de climas y entornos ajenos al propio, (el nuestro es una zona climática templada). En invierno, ya es habitual que la gente coma piña, mango, plátanos, kiwis y otras frutas y verduras tropicales. En verano se hacen barbacoas y parrilladas en las playas y jardines. Se harán de carne asada, chorizos, butifarras, hamburguesas. También es normal consumir pizzas y otros alimentos pesados y calóricos.

Cuando  la gente ya no se alimenta de acuerdo a su medio ambiente local, rápidamente le falta armonía y experimenta desequilibrios a diversos niveles. 

En primavera, la energía de la tierra empieza a subir y a activarse después del largo y frio invierno. Es facil observarlo en la naturaleza.  La sabia de las plantas y de los árboles, depositada en las raíces durante el invierno, fluye de nuevo hacia arriba, trayendo con ella, brotes verdes y floración. . 

En esta época lo que debemos conseguir es que las grasas que ingiramos puedan ser fácilmente digeridas, diluidas y metabolizadas de modo que no se acumulen e la zona hepática, dejando a nuestro hígado, libre de grasas y toxinas, florecer como cualquier jardín lo hace en esta época del año.

Es tiempo de comer  alimentos más ligeros y expansivos, incluyendo más,  tanto vegetales amargos, ensaladas  crudas, rabanitos, pickles y fruta fresca, usando métodos culinarios más ligeros, menos sal y menos condimentos y más líquidos con algún toque ácido.

cebada para el higado en primavera

Cereales como la cebada,  ayudará también a  que la digestión de las grasas sea más fácil y se produzcan menos acumulaciones, pudiendo así  el cuerpo equilibrarse con el medio ambiente, más cálido y seco.  También el mijo, nos ayuda a adaptarnos mejor a los cambios (en general) climatológicos también. Recomiendo tomarlo durante las primeras semanas a la entrada de la nueva estación. 


El zumo de manzana caliente, relaja “tensión” y enfados.

higado en primavera cuidados

Alimentos a evitar:

Bebidas alcohólicas, grasas, exceso de proteína de origen animal, sal, embutidos, lácteos, fritos, harinas horneadas, café y repostería.

Con moderación:

Legumbres (y sus derivados tofu y tempeh),  mezcladas con cereales. Pescado de pequeño tamaño.

Recomendable:

Fruta (excepto naranja), con moderación; verdura (excepto solanáceas) con elaboraciones adecuadas y  cereales como arroz integral, cebada y mijo.

Los más recomendados:

Alcachofa, endivia, escarola, cardo, ciruela, níspero, cebolla, pickles, rábano y rabanitos, apio, pepino, rúcula, berros, y hojas verdes frondosas en general.

Desde la perspectiva psicológica,  la rabia, la irritabilidad, el enojo y la cólera pueden surgir de una represión continuada de las emociones. Con la energía ascendente de la primavera, es fácil verlas “explotar”.  Como está ampliamente demostrada la relación existente entre alimentación y emociones, recomiendo seguir por unas semanas una alimentación de centro, retomar el contacto frecuente con la naturaleza, bailar,  cantar canciones alegres al despertar por la mañana  y rodearse de gente  positiva.

PARA ESTAR BIEN ES NECESARIO ARMONIZARSE CON EL ENTORNO Y SENTIRSE PARTE DE EL FLUYENDOCONFORME A SUS CAMBIOS Y AJUSTES.



RECETA

PASTEL DE MIJO  CON SALSA DE REMOLACHA

receta para equilibrar el hígado, pastel de mijo

INGREDIENTES: 1/2 taza de mijo (lavado y escurrido), 1 cebolla, 3 zanahorias y 2 tiras de apio (cortadas en cuadritos), alcaparras, semillas de girasol ligeramente tostadas, laurel, sal marina y aceite.

ELABORACION:

  • Saltear las cebollas con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal 10-12 minutos.
  • Añadir las zanahorias, el apio, el laurel, el mijo, el agua (proporción: 1 parte de mijo por 3 partes de agua) y otra pizca de  sal. Tapar, llevar a ebullición y reducir a fuego medio. Cocer de 25 a 30 minutos, con difusor.
  • Cuando el mijo haya absorbido toda el agua, añadir las alcaparras y las semillas de girasol. Mezclarlo todo. Colocarlo en una fuente para servir y aplanar bien. Dejar enfriar. Cortar y servir con la salsa de remolacha.

Salsa de remolacha

Ingredientes: 2 cebollas cortadas medias lunas finas, 6 zanahorias cortadas a rodajas finas, 1 remolacha cocida cortada a rodajas,  1 c.sopera, aceite de oliva, 1 c.café, orégano seco, sal marina,  1 c.sopera de vinagre de umeboshi,  3 c.sopera de jugo c. de manzana, 1 c.c. vinagre de arroz (opcional)

Elaboración:

  • Saltear las cebollas con un poco de aceite de oliva, y una pizca de sal, sin tapa a fuego medio durante 10-12 minutos.
  • Añadir las zanahorias, orégano y un fondo de agua. Tapar y cocer a fuego bajo durante 15 minutos.
  • Hacer puré las verduras, si hubiera mucho liquido retirar un poco, ir añadiendo remolacha hasta obtener un color deseado. Aliñar con los vinagres y el concentrado de manzana y ajustar al gusto. 

Receta de Montse Bradford

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