Aprendiz de mucho...

 APRENDIZ DE MUCHO....MAESTRO DE NADA (¿O DE TODO?)

Con este carácter negativo nos lo trasmite el famoso refrán.  

En la antigüedad  todo el mundo debía saber hacer de todo. 

Lo habitual era que el  maestro de una cofradía, por ejemplo cantero, exigía a sus aprendices que, antes de avanzar en el conocimiento del nuevo oficio, conocieran a fondo los más diversos oficios para establecer así de algún modo una profunda relación con el resto de los saberes. Ancestrales tradiciones como la Sufí, lo mantienen aún en nuestros días 

El Renacimiento intentó recuperar ese modelo de aprendizaje integral.

Hace unos días, leyendo una biografía de Leonardo da Vinci, me impacto algo más allá de lo que todos conocemos de él: arquitecto, pintor, anatomista, paleontólogo, botánico, científico, físico, ingeniero militar, biólogo, inventor, músico, poeta y urbanista.  Se retiro a Francia, atendiendo una invitación del Rey Francisco I, y paso los últimos años de su vida en un pueblecito llamado Amboise escribiendo un tratado de…¡¡ COCINA!!

Vivimos en la Sociedad de la especialización. Los conocimientos están “convenientemente fragmentados “por especialidades siendo además muy aceptado y reconocido este sistema.

O al menos, así ha sido hasta ahora

Con la crisis, muchas creencias se han derrumbado ante lo evidente.

Hasta no hace mucho, en algunas carreras universitarias,  de la rama de Letras, debía durante dos años completos  estudiar asignaturas “Comunes” como Geografía, Latín, Historia, Filosofía, Lingüística, etc.…antes de comenzar realmente con la especialidad elegida.  

 

En la actualidad la dinámica tiende a formar al individuo limitadamente en una cosa que parafraseando a Miguel Ángel Mendo: El individuo que solo sabe de una limitadísima cosa y desconoce lo demás, acaba siendo tan valorado y tan bien pagado, porque es útil su concurrencia, que como todo ignorante que ni siquiera intuye todo lo que ignora, queda aquejado de una especie boba autosuficiencia”.     

Una educación humanista nos muestra el camino hacia una ampliación de la consciencia para una mayor adquisición de conocimientos. O sea, todo lo contrario a la educación actual, alienante y masificadora.     

Mi propuesta  es: indaga, investiga, hazte con la mayor cantidad de conocimientos, de toda índole y característica, explóralos, desarróllalos, nútrete de ellos y en la medida de lo posible compártelos y utilízalas para el bienestar de otros seres. 

 Aquí, la cantidad si modifica la calidad: ¡en positivo¡


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