La Verdad oculta de la Complaciencia

¿Eres de las personas que va en contra de sus necesidades por actuar según piensan los demás?

Quien no ha actuado así alguna vez en su vida. El instinto de supervivencia se encuentra en nuestro ADN y la búsqueda de aprobación y de pertenencia a un grupo forma parte del sentimiento de seguridad del animal social.

Así que no te preocupes si lo has hecho alguna vez. El problema es cuando la necesidad de complacer a los demás está por encima de la satisfacción de las necesidades de uno mismo. Con esta actitud se pone en riesgo la idiosincrasia y la esencia que tiene cada individuo per sé.

Si quieres conseguir tu realización personal te tienes que deshacer de la necesidad de aprobación de los demás.

Wayne Raider.

Conseguir seguridad, conseguir amor, conseguir ser visto, conseguir aprobación, todas estas medidas de obtener “algo”,  no solo tienen  su origen en la activación de nuestro sistema de amenaza, sino que también puede haber implicado un alto componente socio cultural, como por ejemplo la religión.

Tuve una vez, una paciente...

ya mayor y muy religiosa, que el motor de su vida era ayudar a los demás, hasta tal punto que la mayoría de las veces lo hacía sin que se lo pidieran e incluso si no lo hacía, tenía ataques de ansiedad.  La mujer tenía inculcado desde su niñez el espíritu de sacrificio por los demás y  el deseo de necesidad de reconocimiento le daba un lugar de pertenencia en este mundo. Que decir tiene que sus padres no habían sabido dárselo nunca. 

Aparte de los ataques de ansiedad, cuando su ayuda no era reconocida por la parte receptora, aparecía la rabia, el enfado, incluso la pena y síntomas depresivos.

El trabajo terapeútico fue...

Deconstruir todo su mundo de significados que daba al acto de ayuda y a la necesidad de agrado, volver a construir su autoestima  y empoderamiento por lo que ella misma era y no, por el buen juicio de los demás o la ausencia de este. Aprender a decir no y aprender a discernir cual era la motivación correcta en cada caso de ayuda, además de averiguar si realmente era eso lo que quería hacer.

Albert Ellis, uno de los padres de la terapia cognitiva, postula que el sufrimiento no viene generado por los hechos externos, sino por la interpretación de los mismos. Estos sesgos de interpretaciones irracionales tienen su origen en un tipo de creencias que pasa a formar parte de nuestro carácter. Una de las ideas ilógicas como causantes de malestar interno , según Ellis, es la de “Necesito el amor y la aprobación de todas las personas significativas de mi entorno”.

 

No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es querer complacer a todo el mundo.

Woody Allen.

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